La ceguera de Manrique
Tuesday, March 20th, 2007
“-¡El amor!… El amor es un rayo de luna”
El rayo de Luna. Leyendas. G. A. Becquer.
Millones de culebras aleteaban alrededor de su fino cuello de elefante. Las moscas que la envolvían anidaban entre los caracoles de su cabello. Dos salvajes ojos de color carmesí, destacaban entre el mar de tosca seda almibarada que recubría su angelical rostro de pantera.
Pasó una nube y el rayo de luna dejó de iluminarla. Se perdió en la oscuridad, tal como había aparecido, en un segundo.
Ni por un instante dudó que aquella sería la mujer de su vida, que por las noches velaba sus sueños. Tuvo la absoluta certeza de que, sabiendo de sus penas, venía a consolarle a este mundo de infamia y correas.
Perfiló un esbozo para un retrato y entre dulces pensamientos se rindió al sueño. Al día siguiente empezó a pintarla. Trazó la suave curva de su cuello de cisne, invadido por los ensortijados tirabuzones del color del fuego de su pelo y la tez clara en donde dos esmeraldas verdosas destacaban como dos llamas en medio de la oscuridad. La pintó tal como la recordaba: dulce, comprensiva, inocente, humilde y virtuosa.


