VirtualBox

Y retomando una sección que teníamos medio olvidada, en Código abierto vs Código cerrado, esta vez vamos a hablar de la virtualización.

vbBásicamente consiste en utilizar un sistema operativo dentro de otro. Por ejemplo utilizar Windows XP desde una Debian. Para ello se utilizan los programas que virtualizan equipos para que el software no note la diferencia.

El programa de virtualización por antonomasia es sin lugar a dudas VMWare. Muy potente y con grandes posibilidades de configuración. Pero una vez más, tenemos una alternativa en software de código abierto: VirtualBox.

Un programa del que acaban de liberar una nueva versión y que cada vez es más y más maduro.

Desde aquí, podréís descargaros Virtualbox para Windows, OS X y diferentes distribuciones de Linux.

Como siempre, os animamos a que lo probéis y nos dejéis vuestras impresiones en los comentarios.

Originalidad de Apple

Gracias a mi amigo Dejavu me entero de esta serie de anuncios de Apple. Me encanta su originalidad y su derroche de simpatía. Fijo que llego tarde y que hace meses que están rulando por ahí.. pero es que son muy graciosos. Espero que os gusten.

Mac vs PC
http://youtube.com/watch?v=v6lrVnVlY5s

Compra un PC

http://youtube.com/watch?v=VtVE9ikYi8

Accidente

http://youtube.com/watch?v=ce0ffgCYWZU

Resultados

http://youtube.com/watch?v=LffvHDfIUaE

Psicólogo

http://youtube.com/watch?v=n4DywUGo8b0

Pensado para trabajar

http://youtube.com/watch?v=ok0WGN9eUig

Ángel y Demonio

http://youtube.com/watch?v=SBl1fvz7mkY

Zaragoza, volveré

Pues si, ya estoy de vuelta.. En realidad regresé hace un par de días, pero he estado un poco ocupado organizándome un poco.

Como sabeís, me fuí unos días al norte y de paso aproveché para ir a una ciudad que no conocía, pero que me encantó: Zaragoza.

PilarEstuve un par de días, y por lo tanto no vi más que lo esencial, o lo más popular, como queráis. Me alojé en un hotel próximo a la Gran vía y desde allí me desplacé a los demás sitios. Conocí, como no, el Pilar, muy bonito, aunque un poco mal conservado desde mi punto de vista (la sala de las joyas donadas sobre todo). También paseé por el Paseo de la independencia, la Plaza de España, la del Carmen… , visité la Lonja, aunque estaba en obras…

Hubo una cosa que me llamó muchísimo la atención. Quizás para los habitantes de la ciudad no lo sea, pero para mí, comparándola con mi ciudad era toda una rareza: la limpieza de las calles. Apenas había colillas por el suelo, algún papel despistado y desubicado… pero en general muy, muy limpias las calles.

Pero eso era por el día. Otro objetivo era conocer ciertos garitos de la ciudad dónde poder encontrar a cierta gente. De sobra es conocido que soy fan de Héroes del Silencio y de Bunbury. En primer lugar estuvimos en un bar muy chulo y muy tranquilo, no recuerdo el nombre la verdad. Sabría llegar… pero no recuerdo el nombre.

También estuvimos en el Morrisey. Es como una especie de taberna irlandesa (a que te doy envidia Mines XD ), todo de madera y tal pero con dos plantas. La de abajo es una discoteca y la de arriba eso, una taberna irlandes atestada de gente. Acojedor la verdad.

Y por supuesto que me pasé por la Estación del Silencio, lo que vendría a ser el bar de encuentro de los fans de Héroes (tienen varios discos de oro colgados en la pared y algún traje de Enrique)

dsc00063.jpgPues cuál es mi sorpresa que el segundo día que fuimos por ahí, nos encontramos a Pedro Andreu tomándose unas cervezas. Para quién no lo sepa, Pedro es el batería de Héroes. Un servidor estaba que no cabía en sí. Le miraba y requetemiraba de reojo. Y me sorprendió por lo normal que era, y por lo normal que le trataba la gente del lugar. La gente entraba al garito, le saludaba y tan pancho. La verdad es que no quise molestarle (aunque tenía la cámara en el bolsillo). A mi me jodería estar tomándome unas cervezas con los colegas y que esuviesen pidiéndome fotos y/o autógrafos cada dos por tres. Así que me conformé con estar a menos de medio metro, vamos codo con codo en ocasiones, con uno de mis ídolos.

Además… como dijo una vez Bunbury, a veces es mejor no conocer a tus ídolos… pues seguramente te decepcionarán.

dsc00055.jpgEl siguiente paso lógico era acercarnos a la sala Oasis, donde Bunbury ha grabado alguno de sus videoclips (ahora mismo recuerod el Viento a favor junto con Shuarma, ex vocalista de Elefantes, y Morti). Me sorprendió dónde estaba ubicada, en un edificio medio en ruinas y en un barrio un poco dejado de la mano de Dios… pero a lo que iba, que una vez allí, en la entrada, uno de los porteros me dijo que no podía entrar porque no calzaba botas/zapatos. Vamos que iba con unas playeras de vestir, no deportivas, y que no me dejaban entrar. Fue un chasco la verdad, porque sé que dentro hay también trajes de Enrique y tal.. pero bueno, yo no voy por dónde no me quieren, así que tranquilamente me dí la vuelta y nos fuimos del lugar.

En fin, que me gustó lo que vi de Zaragoza y que volveré seguro, más que nada porque tengo entradas para el concierto de Héroes el día 12 de Octubre y porque le debo a Snake una llamada ( no lo hice por falta de tiempo, lo prometo)

Amor de primavera o el pedante enamorado.

Un relato.

oliva74e.jpg

Me había fijado en ella. El gracioso vaivén de su vestido violeta y su cabello del color del fuego ya habrían bastado para llamar mi atención, pero fueron sus ojos de jade los que me volvieron loco. Estaba perdido y un instante había bastado para perderme.
Allí estaba yo, extasiado, contemplativo, absorto en los pormenores del futuro feliz que la vida nos podría deparar si ella y yo estuviesemos juntos. Mientras observaba con adoración a la inspiradora de mi beatífica sonrisa, el sol invadió el lugar y su pelo brilló con los colores del otoño más vivo.

La literatura romántica que tanto me emocionaba alimentó mis sueños de ilusiones. No podía dejar de mirarla mientras ella tomaba ausente su café, con la mirada perdida en el infinito. Navegando quizás en mundos que solo sus ojos de jade podrían alcanzar.

Antes de que hubiese podido recuperarme del éxtasis de mi imaginación, ella me sorprendió. Desde el lugar que ocupaba en la esquina del café, junto a la puerta, me miró y me guiñó un ojo. No había duda, me había guiñado un ojo. Me emocioné. Antes de que fuese capaz de reaccionar e hilar una respuesta cabal, volvió a hacerlo. Entonces tuve la certeza de que el destino existía y aquella sería la mujer de mi vida, madre de mis hijos. Supe que se llevaría bien con mi madre, con Pitu, la gata, y que me haría un hombre dichoso. Comprendí que me esperaría con las zapatillas y una taza de leche caliente con galletas a mi vuelta del trabajo.

Entendí con su segundo guiño que ella había quedado prendada de mi como yo de ella en un instante. Sin duda había mantenido la compostura, se había mostrado poco interesada para no mancillar el halo de pura inocencia que la envolvía, pero no pudiendo contenerse más, me había guiñado el ojo como señal de su vivo interés por mí.

Me levanté y me dirigí a su mesa. No cabía en mi de gozo y a cada paso que me acercaba a su sitio, más ligera me parecía mi propia presencia. Flotaba a su encuentro.

Cuando ya estaba a dos mesas, sentí el perfume de su cuerpo, olía como las lilas en primavera. Embriagado por este olor, apenas me di cuenta de que algo me había hecho estornudar. Era tan normal en esa época del año, la primavera, que los estornudos que me provocaba la alergia estaban muy lejos de competir con lo que en ese momento ocupaba mi mente.

Súbitamente, el terror se cebó con mis huesos y me paralizó. A dos pasos de su mesa la ceguera del amor cedió un instante para descubrirme que los ojos de mi amada estaban irritados por la alergia primaveral. Cuando ella estornudó siguiendo mi ejemplo, puso fin a mis ilusiones, guiñando los ojos para restregarselos con ímpetu. Locos estaban por las gramíneas del aire más que por mis huesos.
Maldita alergia primaveral.

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