moderno cavernícola.

(…) Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?(…)

El mito de la Caverna. La República. Platón.

 

Cerró los ojos y pensó que, tal vez, esa sería la última vez que los cerraría por su gusto. Cuando el sueño se acercaba inminente y pesadamente sobre su conciencia, cuando sus reflexiones empezaron a aletargarse, la oscuridad que veía alcanzó a ennegrecer sus pensamientos. El pánico a no despertar jamás le mantuvo toda la noche en vela. La anémica luz de las calles penetraba por las rendijas de la persiana y se enredaba con las cortinas formando figuras deformes que sugerían todo tipo de monstruosidades. Cada vez que el agotamiento le llevaba a cerrar los ojos, un miedo cerval a no volver a abrirlos le mantenía despierto a merced de las horrendas figuras que, por efecto de la luz, brotaban en la pared y palpitaban con la respiración de la ciudad.

Al llegar el día, el temor hacia las imágenes le dejaba a solas con el miedo a morir. Cuando los abominables seres paridos por la luz le acompañaban, al menos, el terror a no despertar quedaba relegado a otro plano de conciencia, más lejano y menos importante. Pronto su escasa vida social quedó olvidada, se encerró en aquella habitación en oscuridad casi total, para vivir a solas con las aterradoras y volubles criaturas de luz que producía la ciudad.

Todos pensaron que se había vuelto loco.

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